TOXINA BOTULINICA

 

La toxina botulínica en medicina estética está fundamentalmente indicada para tratar las arrugas del tercio superior de la cara. Se inyecta en mínimas dosis en los grupos musculares que las provocan para disminuir de forma transitoria su fuerza de contracción. Los músculos tratados se relajan desapareciendo las arrugas y manteniendo la expresión natural de la cara. Su efecto es progresivo, llegando al máximo a los 7-15 días de su aplicación y manteniéndose en el tiempo alrededor de 5-8 meses.

Si iniciamos el tratamiento cuando aparecen las primeras arrugas, el uso de toxina botulínica también tiene un enfoque preventivo, ya que al mantener la musculatura relajada retrasamos la progresión de las arrugas durante bastante tiempo.

En medicina estética sus principales indicaciones son:

    • Arrugas de la frente.
    • Elevación de la cola de la ceja.
    • Arrugas de la glabela o entrecejo.

 

  • Arrugas nasales (líneas bunny).
  • Arrugas de los ojos (patas de gallo).

También puede utilizarse en otros tratamientos no estéticos:

  • Bruxismo.
  • Problemas oculares (entropión, tics en los párpados).
  • Problemas de la comisura bucal (sonrisa gingival, asimetrías).
  • Sudoración axilar.